Muchas personas tienen la falsa idea que van a encontrar a alguien del que se van a enamorar de manera inmediata, sólo verse, y que la relación con esa persona va a funcionar en TODOS LOS ASPECTOS Y DESDE EL PRIMER MOMENTO.

El amor, como la asertividad, o la empatía, son habilidades que se deben trabajar a nivel personal y también dentro de la relación. No existe una persona que esté hecha a nuestra imagen y semejanza y que nunca, en ninguna situación, vayamos a tener dificultades en el transcurso de nuestra relación con ella. El amor romántico y el príncipe azul, tal y como muchas veces nos lo muestran en las películas no existe y perseguir esta búsqueda puede ocasionarnos muchas frustraciones.

DESMONTANDO EL MITO DEL AMOR ROMÀNTICO

Ni existe la “media naranja” ni “el amor todo lo puede”. 

  • El amor a primera vista

La creencia que el amor verdadero sólo es posible cuando se inicia con un flechazo no es cierta. Tampoco lo es la idea que el destino interviene de alguna manera para propiciar un encuentro entre dos personas “destinadas a estar juntas”.

Hay inicios de relación que pueden ser más pasionales, y inicios pausados, y ninguna de las dos opciones es mejor, ni la más válida ni la única posible.

Lo más importante es la existencia de una afinidad o atracción mínima que facilite el inicio de la relación.

La falsa idea del amor a primera vista podría llevar a las personas a descartar iniciar una relación con una persona con la que exista un potencial de futuro importante, o por otra parte, a interpretar erróneamente la pasión como una señal de amor.

 

  • La media naranja

Esta falsa creencia es cuando se piensa que solamente existe una persona en el mundo ideal para cada uno de nosotros. Nos pueden gustar personas muy distintas, y hay muchas personas con las que podemos tener afinidad y que pueden enamorarnos, y enamorarse de nosotros y a las que podemos amar y ser felices con ellas.

Esto mito nos puede llevar a la falsa idea de querer encontrar una persona perfecta para nosotros en todos los aspectos, o peor aún, a no darnos la oportunidad, tras una ruptura, de encontrar otra persona con la que compartir un proyecto en común, ya que creamos que hemos agotado la opción de encontrar a alguien afín a nosotros.

 

  • Buscar una única persona que llene todas las necesidades

Las parejas no están hechas para complementarnos ni para ofrecernos aquello que no tenemos. Tampoco hay una persona que pueda encajar a la perfección como si fuera una pieza de un puzzle con nosotros, y que nos llene todas nuestras ilusiones y necesidades. Tener estas expectativas tan elevadas y idealistas sólo puede hacer que nos desilusionemos y que esa frustración acabe por estropear nuestra relación de pareja.

 

En contraposición al amor romántico, existe una visión más realista del amor, más madura y mucho más serena.

www.dazzling.es