Podríamos decir que últimamente Cupido ha necesitado wifi para hacer bien su trabajo a través de las aplicaciones y redes sociales. Todos sabemos el auge que en los últimos años han tenido aplicaciones como Tinder, por ejemplo, y nos preguntamos como es posible que hayan sobrevivido las agencias matrimoniales, y en estos últimos años, incluso, haya crecido la competencia.  

Te explicamos las diferencias que hay entre los dos métodos para encontrar pareja para que puedas ver qué te puede interesar más, en el caso de que tengas intención de conocer a alguien con quien compartir tu vida.

En las aplicaciones o redes sociales puedes hacer la descripción sobre ti mismo/a que quieras sin que nadie la corrobore. Después es cosa tuya que en persona descubras si la información es cierta o no. Igualmente pasa con las fotografías que verás, muchas veces nos han comentado que se han encontrado con fotografías de hace unos años y que en la realidad se encuentran con algunas diferencias físicas. Esto no quiere decir que lo que te puedes encontrar no sea siempre cierto, pero no hay ningún filtro que te pueda dar una fiabilidad, simplemente eso.

En una agencia matrimonial, normalmente no se trabaja con fotografías, primero por preservar el anonimato y la confidencialidad de datos. Y porque las fotografías no siempre son el reflejo de la persona que vas a conocer. ¿A quién no le ha pasado que no es demasiado fotogénico y que gana mucho más en persona? Evidentemente que el físico, entre otros factores, es importante pero no lo es todo y en la agencia matrimonial se recomienda que conozcas a la persona en todo su conjunto. Así te llevas una impresión sin influencias previas a una imagen estática de una persona. Eso no quiere decir que no se tenga en cuenta el físico en el momento de ofrecerte un contacto, sino todo lo contrario, por eso es importante la entrevista personal y las preferencias que comentarás a nivel físico que son importantes para ti.

En cuanto a la información que se ofrece, en una agencia matrimonial el servicio ofrecido es personalizado, con la característica de que para poder ser cliente y disfrutar del servicio, hay que hacer una entrevista psicológica en la que se habla personalmente de aspectos de tu vida y de la persona que te gustaría conocer, pudiendo así matizar y aclarar aquellas características que te gustaría encontrar en tu pareja.

En las aplicaciones o redes sociales no se suele pedir un documento de identificación para verificar ciertos datos, en cambio, en una agencia matrimonial sí que se pide para poder corroborar esa información, sobre todo en temas de edad.

Es posible que en una agencia matrimonial no tengas un número de citas semanal como en las redes sociales o aplicaciones, pero sí que las citas que tendrás serán filtradas y adecuadas a tu perfil. Es difícil que un ordenador sepa tus prioridades y esos matices que necesitas para que la persona que te presenten encaje más con tu perfil.

Normalmente las personas que te atienden personalmente en una agencia matrimonial suelen ser psicólogos/as expertos en el “matchmaking” que, además te acompañaran en todo el proceso de encontrar a esa persona que estás buscando. Otro dato importante es que pedirán tu consentimiento para poder ofrecerle tu contacto a ese candidato/a que tienen para ti. Las decisiones y el ritmo lo marcas tú. Es posible que en las aplicaciones te bombardeen contactos y personas que quieran hablar contigo y que te veas enganchada/o a un teléfono para poder atenderles a todos/as. 

Esto no quiere decir que un servicio sea mejor que el otro, simplemente te damos una orientación de lo que te puedes encontrar en cada uno de ellos. Todo dependerá del momento vital en el que estés, de las ganas y las prisas que tengas en tener pareja, y sobre todo si tu intención es encontrar pareja estable y no muchos encuentros para citas esporádicas. Todo dependerá de tus prioridades.

En Dazzling ofrecemos ese servicio personalizado con psicólogos expertos que te ayudaran a encontrar a esa pareja que tanto deseas.